En este año del Bicentenario de la Revolución de Mayo y conmemorando la fiesta nacional de Francia, el 14 de Julio, la Alianza Francesa de Olavarría desea recordar uno de los textos fundadores de la democracia en el mundo, la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano del 26 de agosto de 1789. Debemos detenernos en un comienzo ante el carácter universal y atemporal de la Declaración. El texto logra enunciar los derechos del individuo haciendo caso omiso del régimen político (monarquía constitucional o república), de la religión (sólo menciona al Ser Supremo y garantiza la libertad religiosa de todos) así como de las diferencias sexuales. El artículo primero, el más bello y más importante, enuncia: “Los hombres nacen y permaneces libres e iguales en derechos. Las distinciones sociales sólo pueden basarse en la utilidad común”. Con dos frases tajantes destruye los privilegios y anuncia la condena de la esclavitud así como de las segregaciones sexual, religiosa o étnica. Es...